L as emociones son reacciones tanto mentales como corporales que surgen ante un estímulo externo o interno, afectando al comportamiento, a la experiencia subjetiva y al estado de la persona. Es interesante señalar que estos estímulos no tienen por qué estar situados en el presente, podemos sentir emociones asociadas o provocadas por estímulos que provengan del pasado que tengan que ver con el futuro. Estas emociones pueden ser poco intensas y pasan, o son más intensas y se quedan convirtiéndose en estados de ánimo. Muchas veces es muy difícil expresar de forma conveniente lo que sentimos, y por diversas razones como miedo al qué dirán, miedo a sentirse débil, vulnerable, a no sentirse comprendido, etc. nuestro sistema nervioso reacciona ante esto y decide "No puedo con esto, lo guardo para después" por ese motivo, lo acumulamos en nuestro interior y no lo procesamos o le damos el espacio que necesita, quedándose atrapado o congelado en el sistema (músculos, órganos, postura...
No es lo mismo actuar por elección o por obligación. Distinguir entre estos dos conceptos a la hora de expresarnos o actuar influye en cómo hacemos las cosas o la predisposición que mostramos hacia ellas. En nuestro día a día nos encontramos con infinidad de situaciones o acciones a las que nos referimos como “tengo que….”: Tengo que ir a hacer las compras, tengo que hacer ejercicio, tengo que ir a trabajar , tengo que estudiar, tengo que...y casi siempre están relacionadas con sentimientos de enfado, desgana, tristeza, frustración o bloqueo, son una imposición u obligación para nosotros. Cuando utilizamos esta frase, centramos nuestra atención en los aspectos no deseados de un problema o situación, en la molestia que eso nos provoca, en lugar de encontrar posibles soluciones o abordar la tarea con la mejor de las actitudes. La expresión “tengo que….” denota una clara falta de motivación y una importante carga de obligación. Las consecuencias pueden ser muy negativas. Un exce...